sábado, 12 de mayo de 2012

PHILBY, una de espías

          Tal día como hoy de hace 24 años, fue enterrado en el cementerio Kuntsevo  de Moscú, reservado para héroes soviéticos, Harold (Kim) Philby, ese personaje apasionante que -de seguir vivo- hoy sería centenario. Hay miles de publicaciones y artículos, algunas películas y cerca de una docena de novelas que bordean su increíble historia. De este tema, como de la mayoría, se sabe poco y se escribe demasiado.
      Personaje literario donde los haya. Nacido en la India, y apodado Kim, por el protagonista novelesco de Kipling. Doble (o según Stalin, triple) agente secreto. Miembro destacado del MI5 y MI6, donde abanderó al llamado Círculo  de Cambridge. Fascista simulado, aristócrata tímido y comunista de autor.  Falso periodista y fallido asesino de Franco, quien -dedicado a lo suyo- le llegaría a conceder una entrevista. Cínico e inteligente a partes iguales. Casado cuatro veces, viudo tres. Condecorado con la Cruz Roja al Mérito franquista, la Medalla del Servicio Secreto británico y la Orden de la Bandera Roja soviética, tres en uno, ahí es nada.
              Y mucho más. Náufrago de soledades y de alcohol, lo que le acerca a la textura de poeta. Figura de un sello postal soviético. Visionario agente capaz de enviar mensajes cifrados en cartas de amor. Y, lo más importante,  hipervínculo para que su amigo y colega de espionajes varios Graham Greene escribiese El factor humano y   -aunque lo negara en vida- sobrevolara también El tercer hombre. Mis veraniegas tardes de sopor adolescente te deben una, viejo Kim.

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