domingo, 2 de diciembre de 2012

Los Freud, del diván al caballete

   
       Lucien, nieto de Sigmund. La saga de los Freud sigue escarbando por los recovecos del género humano. Me gustaría que mis retratos fueran  de personas, y no como ellas, dijo el pintor aludiendo a su particular manera de entrar a saco en el alma de sus retratados. Me permito usurpar la frase para la poesía, que los versos sean, también, pinceladas de personas.
 
      Apenas un año después de su muerte, se puede ver una pequeña muestra de las creaciones de Lucien Freud en una exposición temporal, de entrada gratuita, en el Thyssen. Os dejo una muestra, su Reflejo con dos niños (autorretrato), con un espectacular contrapicado, así como una imagen del artista en su taller, y un enlace sobre vida y obra.

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