El abajo firmante, de profesión
viajero temporal, sin domicilio conocido, aprovechando una fugaz visita al
presente,
DECLARA:
-Que, harto de
las patrañas recogidas en los libros de historia, decidió retornar al pasado
con la presunción de modificar y alterar los hechos reconocidos como veraces,
provocando –así lo creía, al menos- un vuelco en los consabidos hitos de la
humanidad.

-Que -lo
admite con dudoso arrepentimiento- asesinó allí a la única pareja de fulanos
que encontró, unos tales Adán y Eva (los cuales, dicho sea de paso, le
parecieron bastante primitivos) con la loable intención de abortar de forma
definitiva el devenir del género humano.
-Que, a lo que
se ve, tampoco funcionó esa táctica, o bien no eran áquellos los únicos
moradores del planeta, por lo cual hoy se encuentra aquí, rodeado de
inmigrantes sin papeles, en una comisaría cualquiera, confesando un crimen que
nadie cree, ante un funcionario que, mientras teclea, cuadra cálculos sobre el
sueldo que le van a rebajar a fin de mes.
-Que por
tanto, a partir de ahora, viajará siempre hacia delante, con el vago temor de
que las mentiras históricas viajen aún más deprisa que él mismo, y se encuentre
otra vez el mismo guión impostado, la misma milonga vital.

Fantástica tu declaración. Es nuestro tiempo y no hay otro por más que lo intentemos.
ResponderEliminarUn beso fuerte.
Por favor, viajero temporal, vete otra vez al pasado, en Babel. Me encantan los idiomas pero provacan a menudo dificultades o quid pro quo.
ResponderEliminarPor fin alguien dice la verdad: todos somos inmigrantes y descendientes de unos sin papeles. Ahora se explica todo.. Genial...
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