Ya soy
escritor. Me exhibo por infinidad de revistas literarias, cenáculos
vanguardistas, asociaciones culturales, blogs a la vinagreta, poemarios
autoeditados, talleres de escritura y casetas feriantes. Ya soy escritor,
publico en el desbordante mercado editorial sin compradores, declamo textos en
conmovedoras presentaciones ante asistentes a cuyas presentaciones asistí
previamente.

Podía seguir escribiendo
aprovechando mi eufórico estado de escritor exitoso. Pero el gilipollas que me
habita, hace rato que avisa para que acabe ya. Dice que da igual, que no me esfuerce
más. Total –señala, burlón-, nadie me va a leer. Así, amigos lectores
inexistentes, es de ingrata la literatura.
Gracias por definir el éxito invisible.
ResponderEliminarY, por cierto, qué bien apuntas a una de nuestras carencias actuales. Lo justificamos como falta de tiempo, pero es sólo pereza y orgullo: "De hecho, hace años que no leo una sola línea que no haya tecleado yo". Y sí, las tecleamos, no las escribimos.
Me ha parecido una genialidad. Me ha dejado una sonrisa que tardará un rato en irse.
ResponderEliminarMe temo, que si uno deja de leer, más que a sí mismo, se convierte en ese personaje grotesto que retratas, brillantemente.
Siento comunicarle que así de grata es para mí esta lectura de tu texto.
Un cordial saludo y felices fiestas.
Soy lectora...
ResponderEliminarQuerido escritor, lo que me gusta más en tu blog es que al abrirlo nunca sabemos lo que vamos a encontrar, pura poesía, pura fantasía y muchos otros matices que se mezclan para tratar de temas serios.
El texto es muy bueno. Supongo que habrá una fase parecida para algunos, incluso para el que empieza y se ve reconocido. Pero luego, tiene que primar la sensatez y no creo que se pueda aplicar a ti ni a tu tocayo, a estas alturas.
ResponderEliminarBesos tecleados.
Me he reído mucho con su texto.
ResponderEliminarMuy bueno.
Un cordial saludo.
Afortunadamente yo no lo soy y puedo disfrutar estas lecturas :D
ResponderEliminarun abrazo
Has dibujado con fino sarcasmo un perfil de tantos que escribimos en la red; cada uno variando algo por sus personales razones. Marcas bien que nos quedamos una gran parte de la humanidad atorados en el atavismo de tener que demostrar a los demás que somos capaces.
ResponderEliminarHa de ser agradable poder cobrar un salario digno como escritor, más por la libertad de movimiento que daría tal cosa que por el dinero en sí.
En lo personal creo que a quien cultiva las letras no debe importarle tanto el hecho de tener lectores como el de superarse hasta un grado en que éstos llegarán por añadidura.
Anda, no digas eso... si somos todos buenísimos escritores/lectores... y nada egocéntricos, ¡¡faltaría más!!... He leído por ahí (no recuerdo de quién es) que en España no hay más de cien lectores de poesía, pero son más de 5.000 poetas (o escribientes de poesía)... Por ahí debe andar la cosa... Un abrazo amigo.
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